Un espacio para volver a vernos, compartir lo que ya no usamos y darle nuevas historias a la ropa que sigue viva.
Habrá venta y trueque de ropa usada, comida compartida y tiempo para convivir sin prisas.

Para temas de logística y otros detalles comunícate
La idea cruza tres rituales populares que normalmente no se piensan juntos, pero que comparten algo clave: comunidad, intercambio y afecto.
Ropa usada / trueque
No es solo consumo alternativo: es circulación de objetos con historia. La prenda deja de ser desechada y vuelve a ser vínculo. Aquí el valor no es el precio, sino el uso, la memoria y el intercambio justo.
Tamales (2 de febrero)
El tamal como alimento colectivo, de fiesta y de compromiso compartido. Tradicionalmente, quien “saca al niño” cumple. Aquí el gesto se resignifica como corresponsabilidad comunitaria: comer juntxs para arrancar el ciclo.
San Valentín (14 de febrero)
No desde lo romántico-comercial, sino desde el cariño ampliado: amistad, redes, cuidado mutuo, afecto comunitario. Amar también es reutilizar, compartir, no tirar.
El evento funciona como un rito de inicio de año: limpiar clóset, mover energía, reencontrarse, comer juntxs y empezar el 2026 con menos acumulación y más lazo social.
Porque reencontrarnos también es cuidar. Y compartir también es una forma de cariño.